Un encuentro para reducir barreras en la Formación Profesional
Veintiséis Centros de Referencia y de Excelencia Nacional se dieron cita en Granada para debatir cómo avanzar hacia una Formación Profesional más inclusiva. El encuentro, organizado por la Escuela de Formación del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) y el Centro de Referencia Nacional de Artesanía, Centro Albayzín, sirvió para compartir buenas prácticas y proponer medidas concretas que mejoren el acceso, la participación y la inserción laboral del alumnado con necesidades específicas de apoyo.
Durante la jornada participaron representantes del SAE y del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes: asistió la subdirectora general de Centros y Emprendimiento en Formación Profesional, Francisca Sáez García, y el director del Centro Albayzín, Antonio Suárez, entre otros responsables técnicos y docentes.
«Una Formación Profesional verdaderamente inclusiva debe adaptarse a las necesidades de las personas, tanto en la manera de enseñar como en los entornos de aprendizaje y los apoyos que reciben», señaló Javier Martín Cañizares, delegado territorial de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo y director provincial del SAE.
Qué cambios proponen los expertos
Los participantes centraron las propuestas en tres ejes: metodologías de enseñanza, adaptación de entornos y acompañamiento individualizado. Entre las medidas planteadas aparecen:
- Adaptar los espacios formativos para eliminar barreras físicas y sensoriales.
- Flexibilizar horarios y temporalizaciones para responder a ritmos diversos de aprendizaje.
- Reforzar los apoyos personales durante el itinerario formativo y hacia el empleo (tutorías, mediación laboral, orientación específica).
- Diversificar metodologías docentes para atender distintos estilos y capacidades de aprendizaje.
Los asistentes insistieron en que la inclusión debe abordarse desde la práctica cotidiana del centro y no solo como una norma: adaptar los materiales, formar al profesorado en estrategias inclusivas y coordinar con servicios de empleo para facilitar la transición al mercado laboral fueron recomendaciones reiteradas.
Contexto y alcance
El encuentro se celebró en el marco de iniciativas impulsadas por la Escuela de Formación del SAE y por centros de referencia en FP que actúan como impulsores de innovación y buenas prácticas. Según el delegado del SAE, la prioridad es eliminar barreras durante el aprendizaje para facilitar la incorporación al empleo y garantizar que el alumnado con necesidades específicas pueda desarrollar sus capacidades.
La jornada incluyó sesiones teóricas y prácticas organizadas en torno a los tres ámbitos clave de la formación inclusiva: cómo se enseña, cómo se adapta el entorno y cómo se acompaña a cada persona en su itinerario formativo y profesional. No se anunciaron medidas normativas ni convocatorias vinculantes; las propuestas apuntan a ser líneas de actuación y buenas prácticas a trasladar a centros y administraciones competentes.
El modelo planteado insiste en la colaboración entre administraciones, centros formativos y servicios de empleo para lograr que la FP sea una vía efectiva de inserción laboral para personas con diversidad funcional o con otras necesidades de apoyo.