La Dirección General de la Policía ha emitido una alerta sobre la proliferación de cuentas anónimas en redes sociales, denominadas "curis", que reproducen publicaciones dirigidas a ridiculizar o humillar a alumnado y profesorado de centros educativos. La advertencia, difundida tras detectar casos en instituciones de Mallorca, subraya el riesgo que estas prácticas suponen para la convivencia en los centros y el bienestar de las personas señaladas, según informó la Policía.
Estos perfiles, presentes sobre todo en TikTok y también en Instagram, suelen incorporar el nombre, las siglas o el logotipo de un instituto o colegio y comparten memes, dibujos o vídeos sobre situaciones en las aulas. En el IES Antoni Maura de Mallorca se han identificado publicaciones que emplean el logotipo del centro y viralizan contenidos que, aunque se presenten como humor, pueden convertirse en una forma de ciberacoso si se difunden imágenes o datos de terceros sin su consentimiento.
La Policía alertó de que, en función de la gravedad y las circunstancias, estas conductas pueden constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, además de acarrear responsabilidades civiles. También advirtió de que la utilización de caricaturas, apodos o referencias a una clase no evita la valoración del daño causado: aun sin fotografía o nombre completo, los compañeros pueden reconocer a la persona aludida.
"Puede afectar al bienestar de las personas señaladas y a la convivencia en los centros docentes", indicó la Dirección General de la Policía.
Recomendaciones prácticas
Para las posibles víctimas, la Policía recomienda seguir una serie de pasos para preservar pruebas y facilitar la actuación de las autoridades y de los equipos de orientación de los centros:
- Conservar capturas de pantalla de las publicaciones y comentarios en las que se aprecie el contenido, la fecha y el perfil desde el que se difunden.
- Guardar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a las publicaciones relevantes.
- Evitar reenviar el material más allá de lo imprescindible para denunciar o aportar pruebas.
- Reportar las publicaciones a la propia plataforma y, si procede, a las autoridades policiales y a la dirección del centro.
La Policía también recuerda que muchas de estas cuentas son anónimas, lo que no impide la investigación: en función de los indicios, se pueden seguir vías para identificar a sus responsables y, si procede, perseguirlos penalmente.
Impacto en la comunidad educativa
El fenómeno de las curis encaja en un patrón de ciberconductas que las comunidades educativas ya reconocen como potencialmente dañinas. Aunque algunas publicaciones puedan parecer inocuas o de tono humorístico, la línea entre broma y vulneración de derechos se rompe cuando alguien resulta señalado o humillado públicamente.
Ante el aumento de este tipo de perfiles, la intervención combinada de los equipos directivos, los servicios de orientación, las familias y las fuerzas de seguridad se plantea como la vía para proteger a las víctimas y restablecer la convivencia en el centro.
Además de las recomendaciones policiales, los centros pueden reforzar protocolos de actuación frente al ciberacoso, informar al alumnado sobre el uso responsable de las redes y ofrecer apoyo psicológico a quienes hayan sido afectados.